Desde fines de los '70 en la Argentina y el mundo se ha incorporado al teatro a la curricula escolar.Particularmente en nuestro país durante 30 años ha sido un espacio muy nebuloso tanto para autoridades, padres,docentes y alumnos, es decir toda la comunidad educativa excepto los docentes de artes.¿Porqué teatro en la escuela? ¿Es para que loa alumnos sean buenos actores?, ¿Es una materia o es hora libre?, ¿Quién da la clase, un maestro o un actor? ¿Para qué sirve? ¿Es obligatorio?, estas y muchas preguntas más fueron muy frecuentes en los pasillos de las escuelas, profesorados y universidades. Por suerte desde los últimos años y sobre todo desde el 2006 con la Ley de Educación Nacional que reemplazó a la Ley Federal de Educación de 1993 de neto corte neoliberal (el cual defenestró a la educación argentina y sobre todo la educación artística) se escuchan menos estas preguntas porque paulatinamente se va dejando la ignorancia del rol, importancia y necesidad de la educación expresiva en las aulas.Entonces, la pregunta actual sería ¿porque hacemos teatro en la escuela?Porque
desde el punto de vista intelectual, el niño jugando aprende,
obtiene nuevas experiencias, es una oportunidad de cometer aciertos y
errores, de aplicar sus conocimientos, de solucionar problemas. A través del
juego reconoce la realidad externa, independiente de él, y experimenta, conoce,
investiga y construye el conocimiento al actuar sobre los objetos y las
personas. El juego estimula el desarrollo de las capacidades del pensamiento,
de la creatividad infantil y crea zonas potenciales de aprendizaje.
Desde
el punto de vista de la sociabilidad, por el juego entra en contacto con sus
iguales, y ello le ayuda a ir conociendo a las personas que lo rodean, a
aprender normas de conductas y a descubrirse a sí mismo en el marco de estos
intercambios. Aprende a cooperar, a participar y a compartir, a ser
aceptado o rechazado. Descubre el mundo de los adultos y establece
identificaciones.
Y
finalmente, desde el punto de vista del desarrollo afectivo-emocional se puede
afirmar que es una actividad que le procura placer, entretenimiento y alegría
de vivir, que le permite expresarse libremente, encauzar sus energías
positivamente y descargar sus tensiones. Es refugio frente a las dificultades
que el niño se encuentra en la vida, porque le ayuda a reelaborar su
experiencia acomodándola a sus necesidades, constituyendo así un importante
factor de equilibrio y de dominio de sí mismo.
La importancia que el juego tiene para la educación
adquiere mayor magnitud si podemos ver en la actividad lúdica del niño, la
fuente de las actividades superiores del hombre, que conduce al trabajo, a la
ciencia, al arte.
Gran artículo Seba. Al fin y al cabo, Jugar, Arte, la parte más lúdica del ser Humano, es lo que va a salvar el futuro de las civilizaciones.
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